25 agosto, 2015


MMA, GRUPO BOLIVIANO. MOMENTOS DE FELICIDAD...


Cuenta Jorge Bucay en su historia "el buscador" como un día un hombre llegó al pueblo de Kammir, deteniéndose a la derecha de un sendero que le llamó la atención por su colina tapizada de un verde maravilloso con cientos de árboles, pájaros y flores encantadas. Imnotizado por la belleza decidió adentrarse en aquél lugar y como buen buscador que era caminó lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles, y posando su atención sobre una de ellas pudo leer una inscripción... “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Aquél hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar, escena que vio el cuidador del cementerio que le preguntó si lloraba por algún familiar, a lo que el buscador respondió que no, que el motivo de su angustia era que en aquél cementerio sólo había niños, y se preguntaba qué terrible maldición había para ello. El anciano sonrió y trató de serenarlo para que pudiese oír la explicación, contándole que era tradición en el pueblo que cuando un joven cumplía 15 años, sus padres les reglan una libreta que habría de colgar en su cuello y a partir de ahí, cada vez que esa persona disfrutase intensamente de algo, debía abrir la libreta y anotar en ella, a la izquierda lo que fue disfrutado, a la derecha cuanto tiempo duró el gozo. Ese viaje esperado, el primer beso, lograr un empleo, el embarazo.... Así cuando alguien moría sus seres queridos abrían su libreta y sumaban el tiempo disfrutado para escribirlo en su tumba, porque ese, dijo el cuidadod de aquél lugar, es para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.


Aunque no colgada del cuello, sí dentro de la mochila, hemos llevado esa libreta, esa que ha recogido o ha intentado recoger cada minuto vivido con la intensidad que se merecía, como si fuesen los últimos, y de ahí, en un intento de hacer la suma, hoy repasamos la cuenta.


El descenso del avión a Santa Cruz, lo que un@ siente cuando ve que se está acercando, que llega, que vas a vivirlo y ya no hay marcha atrás, que tienes toda una impresionante experiencia por delante, de la que no tienes ni idea, pero no te ha dejado conciliar el sueño en las últimas semanas............................................................................30 minutos

 
Ver a Lidia en el aeropuerto, que se abran las puertas tras haber logrado pasar todo el material para las escuelas de Santa Cruz, ver que ella está allí, con esa preciosa sonrisa y sentir que ella se ocupa, permitiéndote despreocuparte, mirarla y sentir por primera vez el equipo............................................................................................................15 minutos

 
Ver Santa Cruz por primera vez. Esas calles caóticas, con cableado, personajes bailando en los cruces, ciudad de los anillos. Sentir esa cálida brisa de invierno que se agradece a ratos y a otras se le pide que se marche. Los helados y zumos de la calle más apetecibles imposibles, prohibidos (sólo al principio)...........................................................45 minutos


Llegar al bolivar, sentir su frescor envuelto en palmeras, su colorido, los tucanes, ver las caras de buena gente y hablar con voces de buena gente, la dulcura de las personas, la perpetua sonrisa . TODAS y cada una de las noches que llegamos y aún con un desorden ya común en la reserva de las habitaciones, te sentías en casa, te abandonabas al descanso, te despertabas con el desayuno y la siempre compaía de personas portadoras de mochilas, desconocidas del mundo que hablan en diferentes lenguas pero con lenguaje común...................................................................................................300 horas


Ver las estrellas en un camino enterrado en barro en mitad de la noche, el cielo más estrellado que vimos jamás..............................................................................15 minutos

 
Momentos de risa con los peques del hogar de Saavedra, bailes, conversaciones no entendidas, risas nerviosas..................................................................................10 horas



El sabor del crudo y la verdura, del buen concinado, recuperar el gusto en el paladar en la hermosa Concepción........................................................................................10 horas


Leer frases como "Si dios ha permitido que existan personas diversas es porque confía en el ser humano", sentir que alguien se encarga de lo que parece abandonado, maestras entregadas, autodidactas, invencibles.............................................................................................................3 horas

 
Cantar en un pequeño Karaoke de calle, saboreando el fin del trabajo, dejando al lado al adulto y pasando a ser niños en la noche............................................................2 horas

 
Ver aguas calientes, dejar que la selva te envuelva mientras la arena masajea tu cuerpo....................................................................................................................2 horas


Pasear en la parte trasera de una caminoneta, sentir la brisa en tu piel, ver atardecer, contemplar las estrellas, abrazos de compañer@s, risas.....................................6 horas

 
Desayunos con Lola, el olor a café brasileño, verla soñar y hacerte parte de su sueño..................................................................................................................10 horas


Sentir el chorro de las cascadas en tu piel tras un largo camino por selva, dejar rienda suelta al grito y a la adrenalina, sentirte pájaro que vuela libre.......................................................................................................................4 horas


Paseos en trufic con risa nerviosa ante el muy probable accidente, conversaciones, luciérnagas, música, boas, tucanes, palmeras.... Regalos para los sentidos...............................................................................................................40 horas


Viajar en tren nocturno, adentrarte en parajes impresionantes bajo la luna llena en un cómodo asiento.....................................................................................................8 horas

 
Ver volver a tus seres queridos tras haber estado separados unos días, abrazos, risas, anécdotas, regalos, el saber que continuamos juntos la aventura.................30 minutos


Tomar té en la escuela de Nani, bajo la puesta de sol de aquél paraje natural que atiende a la diversidad como sólo una mami que la vive y respeta puede hacerlo................................................................................................................3 horas


Tomar el primer helado, zumo y ensaladas prohibidas, comprobando que sigues vivo y tu estómago también..................................................................................... 15 segundos

 
Despedir San Miguel en un baile nocturno con los compañer@s de curso y profesión................................................................................................................4 horas

 
Ver la cancha de baloncesto llena de maestr@s, gritos de ánimo, aplausos, risas, compañerismo, miradas y sonrisas cómplices.......................................................2 horas

 
Reencontrarse con el grupo peruano a pesar de todas las dificultades y obstáculos, e incluso en un último intento de perder las vidas en las carreteras de estas tierras, abrazos en ahogo del que no llega, gritos de alegría, paseo en el tren sin poder parar de contarnos experiencias..........................................................................................2 horas


Equivocarte de hora y salir del hotel en plena madrugada corriendo pensando que os quedasteis dormidos.......................................................................................15 minutos


Llegar a Machupichu y ver sin poder hablar.......................................................1 minuto

 
Llegar a la montaña vieja tras un ascenso de dos horas, calor y poco oxígeno... Llegar y observar, sin más observar....................................................................................2 horas


Dormir en un hotel de madera con velas e instrumentos musicales. Conocer a quién se llama sueños y soñar en el que podría ser un desayuno al más puro estilonavideño familiar con pijamas incluídos.............................................................................10 horas

 
Vistas desde el valle sagrado en Oyantaitambo....................................................2 horas

 
Última cena de grupo, vino chileno, aguacate, pan y "el uno" para pasar el rato........................................................................................................................3 horas

 
Sobrevolar la paz y el lago Titikaka, montañas nevadas de alturas extremas que tambalean con su presencia al minúsculo avión....................................................1 hora

 
Última noche de blanco, hotel blanco, comodidad ya inusual, saborear cada minuto que queda, saborearlo de verdad................................................................................10 horas



Y a todos y cada uno de estos instantes aún hemos de sumarles los momentos de presentación en los cursos, con todo lo nuevo que trae el principio, caras, sonrisas, anécdotas, sensaciones, sentimientos... TODOS aquellos instantes en los que un mismo castellano usado de modo distinto nos hizo reir, aquellos en los que apartamos los pupitres para darnos abrazos, en los que preguntamos ¿cómo se hacía allí? Y nos preguntaban ¿cómo se hacía aquí?, las fotos para mostrarnos, las palabras para contarnos. Los cafés de siestas a los que fuimos invitados, los intentos frustrados de hacer capuccino, niñ@s que hablan sin temor, aperturas de sentimientos y corazón, los "no te vayas" o "quédate", los "no me voy" o "me quedo"....



Todo unido al amor, al que vivimos por cada rincón que visitamos, al que se nos coló en alguna ocasión sin esperarlo, al que vimos venir y abrazamos, al amor por todo lo que vimos, oímos, tocamos, saboreamos y en definitivamente sentimos... Suma un total de momentos incontables. Sin saber cuántos días, horas, minutos o segundos fuimos felices, hoy, más cerca de España que de Bolivia, sabemos que sin duda la balanza está infinitamente más inclinada al HEMOS SIDO INMENSAMENTE FELICES.


Ansios@s por ver el mar, ponernos ropa limplia, abrazar a los que nos esperan... Nos acercamos a Madrid. Nostálgic@s por todo lo que dejamos y más aún por las personas que quedaron....Nos alejamos de Bolivia.

Por suerte hay momentos en los que las distancias se acortan, y como dije el primer día del Blog, hoy Bolivia y España están más cerca que nunca.


Agradecemos a todas las personas que nos disteis la oportunidad de vivir esto, sobre todo la familia, que habéis vivido cada segundo de esta experiencia con nostr@s, esperando pacientemente las llamadas y confiando en que todo estaba bien aún cuando parecía que no.

Agradecemos a l@s amig@s, que en vuestros veranos (más de una vez apetecibles), sacábais un ratito para acordaros de nosotr@s, para mandarnos una muestra de cariño que siempre viene bien. Gracias por ponernos a prueba para saber que aquello era justo lo que queríamos hacer y justo el lugar en el que queríamos estar.

A todas las personas que nos han seguido y se han preguntado cómo estábamos, esas que han disfrutado con nuestras fotos y narraciones, acercándose a vivir con nosotr@s.

Agradecemos sin duda a los bolivianos, a TOD@S, desde la señora visualizadora de futuros hasta el siempre recordado italiano, pero en general a Lidia, Aide, Marco y Jhonny, compañer@s de viaje, facilitadores de momentos, generadores de cariño, AMIG@S del alma.

A Sergio, por aparecer de casualidad y quedarse con nosotr@s para ayudarnos a sonreír con su eterna positividad, y de camino gracias por recordarme cuánto puede vibrar mi alma.

A AEPECT con quienes estamos deseando reunirnos para compartir todo lo vivido y aportar muchas cosas que experimentamos en nuestra estancia en Bolivia.



Pero sobre todo, hoy, cierro el blog dedicando estas y todas las palabras que escribieron mis dedos a través de mi corazón y con mis compañer@s como el mejor apoyo y público posible, a PAQUITA. Nuestra fiel lectora, la que ha tenido palabras bellas para mí animándome a escribir incluso en carreteras nocturnas que invitan al mareo. PAQUITA sé que tuvo usted una libería muchos años, y no sé si conservará lugar aún, pero estos relatos hoy ,van para usted. GRACIAS.


20 agosto, 2015

MMAA, GRUPO BOLIVIANO. ÚLTIMA SEMANA DE CURSOS.

Último paseo de maletas didácticas, último cargamento en trufi directos a la despedida de lo que vinimos a hacer, del compromiso que meses atrás habíamos adquirido y del que no nos cupo la menor duda que seríamos capaces de cumplir.

Y como el que saborea un buen postre, disfrutamos de la energía, del subidón de adrenalina que te da ver el fin, el saber que algo acaba.

Tras ocho horas de camino por carreteras no asfaltadas, con nuestro ya amigo Clemente al mando, se abrió paso la humilde San Miguel, comunidad de aguas residuales en las calles, plazas inacabadas, humeante basura al atardecer y agua marrón en sus grifos con la que no puedes enjuagar ni tus dientes. Tenía cierto olor a abandono, falta de compromiso y necesidad de hacer.

Y como a hacer habíamos venido nosotros, ahí estábamos, el lunes más puntual de toda nuestra estancia, con los cursos más llenos que habíamos visto, las primeras PDAS en el taller de matemáticas, retos de desdibujar el halo de brujería al de yoga, sin necesidad de pedir dos veces los materiales para la educación física, y con cien hortelanos desafiando los retos de la impostación vocal.

A pesar del aire de las calles de San Miguel, y el preocupante tema del agua, su escuela era como un oasis, verde, limpia, cuidada...Uno al verlo piensa, si el más preciado tesoro que tenéis es la escuela, todo lo demás puede tener solución.

Inició la semana y antes de que pudiésemos darnos cuenta, el baloncesto enfrentaba amistosamente a los trescientos maestros, compartiendo mucho más que experiencias del aula.

San Miguel nos despedía, y sabiendo que semanas antes el llanto nos pudo y la desesperación en búsqueda de soluciones ante la especialidad especial vivida en nuestro viaje nos desbordó, la vida hizo uso de su archiconocido "una de cal y otra de arena", de la mano de NANI. NANI decía, mientras caía el sol en su escuela de niñ@s tan libres como su edificio ubicado en la selva, con un único fondo verde... "cuando Paula nació el médico me dijo que no andaría, que no hablaría, que no aprendería, pero que tendría suerte, moriría pronto". Es entonces cuando uno traga saliva ahogándose en su propio llanto y se pregunta qué puede sentir una madre cuando oye eso... Respondimos pronto a nuestra pregunta al mirar a nuestro al rededor, centro precioso con niñ@s atendidos, mesas adaptadas para cuerpos que tienen el derecho de tener otra forma, sistemas alternativos para los que vinieron al mundo con otra forma de lenguaje, fisioterapeuta para el que necesita masajear sus piernas para arrancar a caminar...

Y ahí, entre tod@s PAULA, que ya tiene 37 años, cuatro empleos, una gran conversación y mucho amor para dar, de ese que no sobra. No lee ni escribe, pero no teme a lo nuevo, como el yoga, y tampoco eso le impide colaborar en una escuela de kinder. El médico le dijo que tendría poco tiempo de vida, pero a día de hoy ella para lo único que dice no tener tiempo es para arreglarse las uñas a causa de sus empleos y pasiones.

Señor doctor que pronostica usted las capacidades de las personas antes de dejarlas hacer, y que poco entiende del amor que una madre siente por un bebé al que acaba de ver, espero que haya tenido usted más suerte acertando los voletos de lotería, porque lo que es las fuerzas de una niña, sus ganas de hacer y vivir... NI IDEA.

Eso es exactamente lo que siente una madre, el coraje, la fuerza del no rendirse, del no creer en lo que le dice que se caiga, que se hunda, que abandone, que se de media vuelta y lo deje estar, y como si del ave fénix se tratase, en mitad de todo el dolor, NANI junto a PULLY crearon el centro más bonito que habíamos visto, con las risas más auténticas. Él ahora con forma de ángel, ella aún terrenal, esperan el certificado que les de la calidad de público, tal y como debe ser, y de paso los milagros que siempre llegan y les ayuden a continuar su optimista y ambicioso proyecto. Como dijo Benedetti amigos, hoy les decimos, que pueden contar con nosotros, no hasta una, dos o tres, contar de verdad.

La escuela de San Miguel como hija, la de San Ignacio como madre, la represa, el subidón de la noche en el compartir de compañeros bajo el siempre festejo del karaoke, hicieron difícil la despedida, el adiós inevitable pero no siempre deseado.

Abrazados, literal y metafóricamente, al amor que Bolivia nos ha entregado llegamos a Santa Cruz abandonados al sueño y al preferir cerrar los ojos para no ver el conducir nocturno del que tiene tu vida en sus manos, con sólo veinticuatro horas para hacer una maleta e iniciar el viaje que nos reuniría con nuestros compañeros, aquellos a los que dejamos en el aeropuerto de Madrid un mes y medio ya, a los que seguro reconoceríamos, pero en los que al igual que en nosotr@s, algo ya habría cambiado.

Amig@s, compañer@ de proyecto e ilusión, hoy, tras muchas dificultades, obstáculos, misiones imposibles, con el lago TITIKAKA a nuestros pies, nos acercamos a vosotros, rumbo a PERÚ.





























































































15 agosto, 2015

Huancayo y Yaupi, fin del periplo!

Hola a todos, os escribimos desde Lima, de nuevo, la ciudad del caos, de la luz blanca, del jaleo. Estamos aquí después de cruzar la Sierra andina y empaparnos todo lo posible de los saberes que en ella se esconden. Hemos compartido muchas horas de trabajo con docentes, directores, coordinadores, padres, madres, niños y niñas, y hasta comunidades enteras. Les dejamos aquí las letrillas que Manolo ha ido escribiendo para que se hagan una idea de la aventura de estas últimas semanas por tierras peruanas:



Después de las vacaciones
nos fuimos para Huancayo
pero se le fue el estro
al susodicho Bordallo.

Aquí, los desfiles cívicos,
y sobre todo folclóricos
rituales y metódicos,
tan alegres como acríticos.

El Perú tiene tres zonas:
Costa, la Sierra y la Selva:
Huancayo es la capital
de los Andes, que es “la Sierra”.

Los Andes son la columna
vertebral de Sudamérica,
que hace maciza a su gente:
dura, lenta, poco estética.

Les gusta reír por todo,
en las formas, muy cumplidos,
y como pobres de siempre
sumisos y agradecidos.

Maite siempre es Maité,
no les gusta ser puntuales,
hablan rápido y bajito,
tienen excusas a pares.



Wanka fue la tribu indígena
conquistada por los incas:
su nombre quedó en Huancayo,
después vinieron “La Trinca”.

En la laguna de Paca,
Débora escupió a la Maite
y Fiorella nos sedujo
con sus cuentos y su arte.



Hemos estado en Jauja
la primera capital,
-hoy un pueblo polvoriento-
de aquel Perú virreinal:
En la plaza hay una imagen
de la Panchita Pizarro
Huaylas Yupanqui, primera
mestiza del Perú bizarro.


El obispo en su sitial
predica su pastoral,
y crea capa sobre capa
en un país tan rural.

Con Juan Pablo y Benedicto
 Jesuitas, y la Cía
perdió nuestra Sudamérica
liberación, teología.

Toñi compra a tres soles
 monerías  artesanas:
¡Dice que quiere mover
la economía peruana!

La casa del artesano
en Huancayo fue una mina:
Maite y Samy se la compran
como si fuera doctrina.

Todo se vende en la calle:
puestecitos a patadas
que pregonan todo el día
cuatro cositas de nada.


Se adelanta por la izquierda,
y también por la derecha,
por el centro, el arcén…:
Por donde haya una brecha.

Aquí el indigenismo
no es como en Bolivia:
con Toledo, con Humala,
la prensa es mucho más tibia.

¿Es el Estado pésimo?
¿El pueblo destartalado?
¿País desestructurado?
¡Pobre Perú ubérrimo!



Por lo que respecta al curso,
Isabel, nosotras, Raquel,
se ha hecho lo imposible
por suplir a la Ugel:
Siempre las expectativas
superan la realidad…
aunque más nos ha gustado
este atento personal.


Caty es la directora
del “Friends Garden”, el local
donde se han dado los cursos:
un amor, fundamental
para crear buen ambiente,
para sentirnos genial.

Los regalos del final
a todas nos sorprendieron
por cantidad, calidad…
y el  cariño que vertieron.
     







Camino de Huancayo a Yaupi

Siete horas de camino equinoccial...

Las vacas se ven flaquitas,
se ven flacos los caballos,
la vicuña, en pura puna:
el cóndor nunca se ve.

Ni Yaupi está a cuatro mil
ni es puros Andes... ¿ya?
que estamos a mil quinientos
y en la “ceja” de la selva.



Niñas y niños pastores
en estos valles inmensos:
nada le envidiarían
a nuestro niño yuntero.

Hoy día hemos subido
a los cuatro mil doscientos
y hemos bajado hoy día
hasta los mil y quinientos.


Vamos por trocha bajando
mientras va oscureciendo:
la montaña se agiganta,
 el miedo se va creciendo.

Mito, Junín, Paucartambo
y otros cien poblados más:
-pampa, -bamba, -marca, -mayo…
arroyos en las quebradas,
 las chacras aterrazadas,
serpientes en un vergel:
¿Estaremos acercándonos
al Macondo de Gabriel?

Yaupi

Después de horas descendiendo
 llegamos a “La Empresa”:
un oasis europeo
en el Perú, ¡qué sorpresa!


Los noruegos se dedican
a grandes infraestructuras:
que no quiere este Estado
complicarse en aventuras.

Lo vimos como un regalo
lleno de naturaleza:
a más de una, la hormona
se le subió la cabeza.



El indio vive al día;
el campesino, explotao;
el pueblo, apachurrao:
¡Si  no hay ni burguesía!



Yaupi es una aldeíta
pobre, del Perú profundo:
Allí nos llevó el azar,
y un ingeniero fecundo
de esta empresa que reinvierte
dinero en educación:
un rédito a largo plazo,
para capacitación…
que dice que es rentable
que cada año ¡un! maestro
se proponga innovar…
¡y el futuro será vuestro!



Cuatro días se han vivido
en un entorno energético
con veintitrés profesoras:
¡fértil Perú paupérrimo!


Cuerpo a cuerpo hemos hablado,
discutido y jugado:
¿recetas, o ambiente nuevo?
¡duro dilema de Estado!






De Yaupi a Lima

Cientos, miles de millones
de árboles nos rodean:
los líquenes y epifitas
los destruyen y renuevan.

Chacras en puras pendientes,
la niebla riega la selva

Las alpacas lindas van
elegantes, blancas puras:
silenciosas y bien cursis,
señoritas de la altura.


Seguimos nuestra aventura camino a Cusco... ¡Les seguiremos informando!
Un fuerte abrazo.


08 agosto, 2015

MMAA, GRUPO BOLIVIA. REPORTAJE GRÁFICO DE ROBORÉ, LA PERLA DEL ORIENTE.














06 agosto, 2015

MMAA, GRUPO BOLIVIA. SEMANA DE VACACIONES.

Varios meses llevaba el paso a Potosí cerrado por inmensas huelgas, advertidos estaban de que sería imposible pasar y que aún en caso de entrar, difícilmente podrían salir, y las advertencias las guardaron con los recibo del vuelo del avión que los llevarían allí, el Salar sabía que cuando Ahmed quiere ir a un lugar, va; que cuando Marta siente que tiene que verlo, lo ve; y que cuando Álvaro sabe que fue hasta allí y está cerca, da un paso más.
Y eso hicieron mis valientes compañer@s, descubridores de tierras, viajeros sedientos de experiencias. Sin pensar, sólo con el sentir, se marcharon rumbo a lugares desconocidos, por caminos enterrados, frío extremo y alturas desafiantes a 4500 metros. Tres días estuve sin saber de ellos, aunque sólo telefónicamente, porque en el fondo de mi ser, sabía que todo iba bien, que estaban llenando sus almas de vivencias increíbles y paisajes inimaginables, para después hacérmelos llegar a mí.
Hoy los viajeros comienzan el regreso, poco a poco, sin prisa y disfrutándolo, con la sensación del "lo conseguí" y la memoria llena de recuerdos que perdurarán para siempre. Deseando estamos de que a su llegada nos cuenten y nos muestren esa maravilla natural que Bolivia esconde en forma de desierto de sal.
Esta vez a mí me tocó quedarme aquí, haciendo nada, ese es mi gran aprendizaje del viaje, sin duda. Y es que aún recuerdo las situaciones que en Madrid nos hicieron recrear, tales como querer irse por ansiedad, tener gastroenteritis, no ponerse de acuerdo con el grupo...Sinceramente, no puse demasiada atención en la resolución de la situación, pues no imaginé que algo así me fuese a ocurrir a mí, en ese momento yo sólo temía morir estrellada en un avión.
Pero ahí me encontraba, en las emergencias del mejor hospital de Santa Cruz, que la teoría de todo lo relativo que tiene esta ciudad, me hacía sentir insegura. Ahí andaba con el sonido de una sala de espera inundada por ventiladores que hacían aún más insoportable mi frío, advertida de la posibilidad de que algún mosquito me hubiese causado una enfermedad, con miedo, incapacidad de sincerarme con mi familia, con el malestar de días acumulando temperaturas desconocidas para mí, ahogada en paños de agua, paseo en el patio del hotel... Recuerdo que levanté la cabeza que el desconocido conocido Sergio me sujetaba, miré por la puerta y vi a Lidia preparada para la cena familiar que había tenido que cancelar, y a mis compañeros, cansados, hambrientos, esperando con la mirada perdida y la preocupación tratando de despreocuparse. Los miré y respondieron a mi llamada de auxilio con esa sonrisa tranquilizadora del "todo irá bien" y entonces, justo entonces, de nuevo cerré los ojos y respiré mi suerte del saber, que aunque no quise verme en aquella situación, tenía la mejor de las compañías, el mejor de los tesoros. Sé que es algo que suele decirse y en ocasiones pierde el sentido o la intensidad, pero fue una de las sensaciones de gratitud más grandes de mi vida, porque si algo me hacía no desesperar, sin duda era ell@s. Si marta no me hubiese calmado en las noches que lloraba con sus caricias, si Ahmed no hubiese detenido los comentarios alarmantes sobre mi salud a la gente ni me hubiese abrazado fuerte, si Álvaro no se hubiese mostrado tan positivo ante los resultados ni me hubiese tratado de hacer sonreír pese a todo... Yo, sinceramente ya hubiese cogido el avión de regreso, sin quedarme a ver qué hay aún para mí aquí, que nos queda a nosotr@s.
Y nos quedaba mucho.
A ellos una semana de prueba física y mental dura, con un regalo natural sin precio, de incalculable valor.
A mí una semana de autocontrol y autococuidado, que de ninguna otra manera hubiera podido aprender igual.
Así, que a pesar de que aquella mañana nos costó a tod@s tomar la decisión, a ell@s de irse, a mí de dejarlos marchar, nuestro amor propio y hacia el grupo fue mayor que cualquier situación posible, y hoy, con buenas noticias a ambos lados del teléfono, superados los fríos y alturas y con fronteras abiertas, así como con las primeras 24 horas sin fiebre, iniciamos el viaje que nos llevará de nuevo a encontrarnos, deseando darnos un gran abrazo y volver a saltar al unísono.
Mientras, hoy yo dedico el día de las fiestas patrias a esta patria que tanto me está dando y sin duda a lo vivido en ella, incluido y más aún, esta última experiencia, de la que sólo puedo dar las GRACIAS.
Gracias a mis compañer@s de viajee por haber tenido el valor de irse sin mí, por sus cuidados, apoyo y sobre todo de haberme tenido en mente y corazón continuamente. A todas las personas de AEPECT, que a través del teléfono me dejaban bonitos mensajes, calmaban mi mente y me acercaban la normalidad que tanto necesitaba. Lidia, por hacerme sentir en casa acompañada. A mi familia por su sosiego y calma, por pedirme que no me fuese y ayudarme a no perder el sentido de mi viaje, amig@s por el apoyo y confianza, y sin duda a mi narrador de historias nocturnas para no dejarme pensar, velador de mi temperatura, creador de zumos y remedios insufribles, acompañante de comidas y de paseos en este pequeño patio. El que escuchó más veces "me voy a España" pero que menos me creyó, el que sin pretenderlo me dio razones para quedarme a esperar a ver qué ocurría.... Y aquí andamos, a ver qué ocurre.
Y lo que está ocurriendo es que la vida nos pone pruebas, las que cada uno necesitamos, para aprender, ese fue uno de los motivos del viaje, y por ello, en el fondo, estamos agradecidos de haber vivido esta situación y haberla resuelto, queda pendiente para el simulacro del año que viene!

Y dicho esto, hoy me doy el alta ya sana y mis amigos cruzan las fronteras acercándose a Santa Cruz, para reiniciar el viaje... ESO SÍ, ESTA VEZ TOD@S JUNT@S.

MORALEJA: LAS PRUEBAS DEL VIAJE SE QUEDAN, SE AFRONTAN, SE SUPERAN Y PASAN. MARCHARSE, ÚLTIMA OPCIÓN.